Todo eso empezó a girar por mi mente cuando vi las fotos de esta pequeña señora con grandes anteojos y mirada risueña y orgullosa, acaparando unos momentos de importancia muchos años de años después de que su vida atravesara eventos y peripecias sin que nadie tuviera aún el afán de prestar atención a tal recuerdo, como si estuvieran esperando simplemente a ver quiénes llegaban al final, a los últimos diez; es ahí donde se vuelve emocionante.