La dirección de la investigación científica complementada con una rigurosa reflexión de su historia conceptual sugerida por Agre no es precisamente el enfoque mayoritariamente practicado. Su contribución científica es honda porque no pretendió llevar a cabo un análisis filosófico de la inteligencia artificial con tintes fenomenológicos, sino intervenir en la misma investigación cognitiva oponiéndose a una serie de presupuestos de raigambre filosófica que se daban por sentado.

El ascenso de las redes sociales como el topos par excellence de la opinión pública fue caracterizado por Umberto Eco como la invasión de los idiotas y de internet como el espacio donde es posible fiarse de cualquier historieta disparatada. Con todo, el idiotismo no es tan solo un asunto de los legos.